El O3 (OZONO) es una molécula muy inestable que se descompone rápida y espontáneamente, existiendo en muy bajas concentraciones a nivel de la troposfera (capa de la atmósfera más cercana a la corteza terrestre) por lo que para su utilización en necesario la “fabricación” in situ a través de generadores de ozono.

Es un potente germicida que destruye toda clase de bacterias y hongos, no permitiendo su desarrollo.

“Con el aire respiramos la mayor parte de nuestras enfermedades, en contacto con el Ozono, los microbios quedan quemados y las toxinas destruidas” (Instituto Pasteur)

Convierte ambientes contaminados en oxigenados, respirables y descontaminados.

“Eliminando las impurezas del aire al esterilizarlo con Ozono se elimina el 98% de las probabilidades de contraer enfermedades infecciosas” (Renaud Laport)

Formación del Ozono

El Ozono es un compuesto natural que se genera por la acción de la luz solar sobre el oxígeno atmosférico (en la estratosfera) o durante las tormentas eléctricas (en la troposfera), siendo el responsable del aroma a fresco del aire.

Existen varias formas de generar Ozono de forma artificial:

  • La primera de ellas es haciendo saltar una chispa que convierta el oxígeno (O2), presente en el aire en Ozono (O3).
  • Una segunda forma de generarlo es mediante la utilización de lámparas de rayos ultravioleta.

A través de generadores y con cualquiera de los dos sistemas, podemos conseguir Ozono tanto para uso doméstico como para uso industrial, en cualquier ambiente aéreo o acuoso.

El Ozono es un gas inestable que se descompone rápidamente (+/- 30 mins.) lo que obliga a su generación “in situ” no siendo posible su almacenamiento.